La primera Copa del Mundo con 48 selecciones llevó los ingresos del ciclo comercial de la FIFA hasta alrededor de USD 15.000 millones. Estados Unidos concentró la mayor facturación, mientras Canadá y México obtuvieron un impacto proporcionalmente más visible. El balance definitivo para los organizadores dependerá ahora de cuánto del gasto en infraestructura, seguridad y transporte pueda transformarse en actividad económica permanente.