
De Washington a Madrid, de París a Buenos Aires, los gobiernos caen en las encuestas sin importar su color político. La calle reclama vivienda, salarios y servicios que funcionen. ¿Piden los ciudadanos líderes pragmáticos, más allá de izquierdas y derechas? Los datos dicen que sí, pero con una trampa: el último que se vendió así hoy es el presidente más impopular de Francia.





























